La era de la nube está en pleno desarrollo. Los fabricantes cuentan con varias opciones de hardware, software y servicios para cloud. En este mismo sentido proveedores de telecomunicaciones, oferentes de servicios y, en general, la industria se apropió de este modelo, que ya es usado por varias empresas de todos los tamaños y de varias industrias, con lo cual, es una nueva ola en la tecnología al servicio de los usuarios.
De hecho, como un motor en la era digital, Cloud tendrá un impacto económico en el gasto TI de un mil millones de dólares en cinco años, de acuerdo con Gartner
"Las estrategias primero cloud son la base para seguir siendo relevantes en este mundo que cambia tan rápido", aseguró Ed Anderson, vicepresidente de Gartner, quien sostiene que el mercado de los servicios en la nube ha crecido hasta tal punto que ahora es un notable porcentaje del gasto tecnológico total, lo que puede estar generando nuevas empresas y proveedores “nacidos” en la nube.
Para este año el negocio cloud se estima que llegará a mover 111.000 millones de dólares, y para el 2020 puede ser de casi el doble, unos 216.000 millones, en torno al 46% del mercado IT global.
Además de los efectos directos del cambio hacia la nube, muchos mercados se verán afectados de forma indirecta, y esos efectos hay que identificarlos para que los gestores de compras y activos tecnológicos puedan tomar decisiones que les ayuden a aprovechar las oportunidades y también a valorar adecuadamente los riesgos.
Por ejemplo, en lugar de comprar un sistema operativo para cada usuario en la manera tradicional, muchos de ellos se ofrecerán como imágenes del sistema operativo, utilizando “contenedores” de aplicaciones de próxima generación. También el almacenamiento empresarial se podría beneficiar de esta vía para reducir costos y conseguir escalabilidad, con inversiones que además eviten la adquisición de hardware dedicado.
"No se trata sólo de la nube en sí, las organizaciones están intentando crear una nueva arquitectura IT que les ayude a aprovechar las nuevas oportunidades del negocio digital, con soluciones de próxima generación, como Internet de las cosas", agregó el experto de Gartner.
En definitiva, las empresas que adoptan modelos de funcionamiento basados en la nube, se posicionan mejor para optimizar sus costes e incrementar su competitividad, señaló.
Infraestructura pública
En este ambiente de crecimiento del cloud, el gasto en infraestructura tecnológica para entornos de nube en 2016 aumentará hasta situarse en 37.100 millones de dólares, es decir, un 15,5% más que el año pasado. La infraestructura de nube pública será, en particular, la más crezca, con un aumento del 18,8%, hasta los 23.300 millones.
“Incluso, esperamos que este gasto en nube pública aumente en la segunda mitad del año", comentó Natalya Yezhkova, directora de investigación en sistemas de almacenamiento de IDC .
"En general, vamos a seguir viendo un crecimiento constante de la demanda de servicios de nube pública y, como consecuencia, el gasto en infraestructuras subyacentes de los proveedores. La volatilidad económica y financiera que vemos en algunas regiones impulsará aún más la demanda, a medida que aumentan la sofisticación de los servicios de nube pública, con un modelo de precios orientados a OPEX”, completa la experta.
Por el contrario, IDC prevé que el gasto en infraestructuras en entornos tradicionales, fuera de la nube, seguirán a la baja en 2016, aunque se mantenga por delante del Cloud, en términos globales. En concreto, esta inversión en sistemas tradicionales se reducirá un 4.4%, en 2016, aunque todavía representará el 63,4% del gasto total del usuario final en infraestructuras TI.
IDC también pronostica que el gasto en entornos de nube crecerá a una tasa anual del 13,1% y alcanzará los 59.500 millones en 2020, o lo que es lo mismo, 48,7% del gasto total en infraestructuras tecnológicas.
Infraestructura privada
Poner en funcionamiento una nube privada, que ofrezca servicios a los empleados en las diferentes áreas de la empresa, es un paso contundente en la manera sobre cómo se maneja la tecnología de la información y, por esto, requiere atender varias previsiones. La más importante es la preparación del centro de datos para que responda a una demanda de servicios.
De la consolidación y la estandarización, las empresas han pasado a la virtualización y la automatización de sus servidores y, en general, de toda la tecnología del centro de datos en la empresa. Pero de ahí en adelante quedan otros puntos para convertir el centro de datos de la empresa en un proveedor de servicios en la nube.
Tal vez, las pequeñas y medianas empresas puedan aprovechar con mayor intensidad los beneficios de las nubes públicas y su demanda de infraestructura y cableado estructurado, por ejemplo, así como de un centro de datos robusto, sea menor que antes. Pero de cualquier manera, los puntos de conectividad para nuevos dispositivos y para nuevas soluciones convergentes, entre ellas los sistemas de video vigilancia, acceso, y automatización no han perdido vigencia, es más, ahora son vitales.
Mientras tanto, las grandes empresas tendrán que contar con sus legiones de empleados conectados a la red, en edificios cada vez más eficientes en términos de energía y más automatizados.
Gartner, firma de investigaciones, pone en el escenario diez tendencias que marcarán los próximos años como son la proliferación de tabletas, la automatización del centro de datos, la gestión de recursos del centro de datos, la movilidad y las redes personales, las redes híbridas, los denominados Fabric Datacenters, la complejidad del área de TI, la analítica y Big Data, la nueva generación de Help desks y los centros de datos virtualizados.
Es evidente que las empresas deben aprovechar y adaptarse a estas tendencias. Pero vale resaltar a las nubes híbridas y el Fabric Datacenter, como principales conductores que cambiarán, desde la arquitectura y el enfoque de los centros de datos hasta el mismo modelo cliente/servidor, relegándolo al pasado.
Vale resaltar que un Fabric Datacenter es la evolución natural del centro de datos y ofrece mayor seguridad, conectividad instantánea y codificación en tiempo real durante el proceso de transmisión, entre otra bondades, sin embargo es un concepto aún en estado de maduración e incluso las definiciones de “lo que es” difieren mucho de un fabricante a otro. A propósito, los líderes de la visión del Fabric Datacenter son Brocade, Cisco, IBM, Juniper, entre otros.
Por otro lado, están los servicios que se van a proveer que son clave para la empresa y que deben quedarse dentro de ellas y la demanda que van a tener dentro de la nube privada o híbrida y esto implica ser realistas y contar con la mejor infraestructura posible. Un ejemplo de esto son las bases de datos, las aplicaciones que son de uso exclusivo del negocio, los componentes de seguridad (tanto de software como de hardware y para la red) y aplicaciones para ERP, principalmente.
La oferta de estos servicios desde una nube privada, con un centro de datos ubicado dentro de la empresa, ya sea este propio u operado por un tercero, es vital para el desempeño del negocio.
Bajo estos parámetros el área de TI podrá dimensionar si la infraestructura del centro de datos, así como la misma red y los equipos existentes en la empresa son adecuados o deben mejorarse para aprovechar al máximo el nuevo modelo.
Adicionalmente, la empresa debe tener en cuenta que la virtualización del escritorio y la provisión de servicios para los usuarios finales deben ser oportunas y eficientes. El mejor caso es la capacidad de respuesta de un cajero en una oficina bancaria, de un programador, de un diseñador gráfico o de un empleado en un call center, entre otros, que debe entregar o solicitar información de forma inmediata al cliente. La red debe llegar hasta allá y garantizar la velocidad más alta, más eficiente y más confiable, con anchos de banda óptimos, se trabaje en la nube o no.
Esto conduce a otro elemento clave que son los Acuerdos de Nivel de Servicio. La infraestructura de la empresa, la red, los servidores y los sistemas complementarios de flujo de energía, ventilación y regulación deben estar preparados para responder en los momentos de uso más intensivo, pero no deben convertirse en “vampiros” que devoren energía cuando no son demandados.
De ahí la importancia de una infraestructura inteligente, amigable con el medio ambiente y bajo demanda.
Seguridad
En una Guía de Nube, publicada por Computerworld Colombia se planteaba la pregunta sobre: ¿quién es el responsable por la protección de la información.
El Institute of Electrical and Electronics Engineers (IEEE), asociación mundial dedicada a la estandarización y la Cloud Security Alliance (CSA), organización sin fines de lucro formada para promover el mejor uso de los prácticas para la computación en nube, anunciaron los resultados de una encuesta, que revela la importancia de definir estándares de seguridad y los responsables, en el modelo cloud.
"Las empresas están dispuestas a adoptar la computación en nube, pero son necesarias las normas de seguridad para acelerar su adopción a gran escala ", dijo Jim Reavis, fundador y director ejecutivo de Cloud Security Alliance”
Estos son algunos hallazgos de la encuesta:
- El 93% de los encuestados dijo que la necesidad de normas de seguridad en la nube de computación es importante.
- El 82% calificó la necesidad como “urgente”.
- El 43% mencionó que ya están involucrados en el desarrollo de las normas de computación en nube.
- El 81% dijo que son “algo” o “muy probable” que participen en el desarrollo de las normas de seguridad en la nube en los próximos 12 meses.
En ese sentido, Ruddy Simons, gerente regional y de estrategias de virtualización para Colombia y el Caribe de Trend Micro dice que primero hay que tomar en cuenta los “Modelos de Servicios”, para establecer las responsabilidades y, en uno u otro caso, se debe pedir: cómo están afrontando el tema de servicios; en qué tipo de normativas están certificados; qué tipos de procesos auditables usan; cuál es la clase de gerenciamiento de Servicios que aplican; y, qué procesos de calidad, etc.”
En la misma línea, Julián Ortiz Díaz, de Check Point Software Technologies Colombia, agrega: “La responsabilidad es siempre de las empresas que contratan el servicio. Son estas las que al final sufren los embates legales y deben asumir las consecuencias sobre los incidentes de seguridad que puedan darse”.
De acuerdo con Dmitry Bestuzhev, director del equipo de Análisis e Investigación de Kaspersky Lab., “En general, la responsabilidad de la protección es del proveedor de la nube. Pero para cada caso particular, las condiciones y las responsabilidades pueden ser diferentes. Es por esto que antes de usar un servicio, se debe leer el contrato de licencia. El usuario no puede garantizar que su proveedor guarde los datos de una manera segura, lo que le toca es confiar explícitamente en que esto será así. Pero lo que podría hacer es alojar sus datos en una nube de una manera cifrada”.
Y en ese línea coincide, Sergio Dias, experto en seguridad en la nube, de Symantec: “en las compañías este tipo de decisiones quedan bajo la responsabilidad del CIO. Hay que entender las necesidades de seguridad de la nube, pues aún hay muchos comentarios en torno al tema, pero existe muy poca diferencia entre la confianza que le otorga a su ISP y la que le da a sus proveedores de tecnología. Con eso en mente, las necesidades y las expectativas de cada empresa son diferentes y, por ello, es importante entender cómo el proveedor puede cubrirlas. Verifique las referencias de los proveedores e investigue casos similares al suyo”.
Y en ese entorno, el vicepresidente de Gartner, John Pescatore, dijo que “los clientes no deberían confiar a sus proveedores de servicios cloud la seguridad de sus datos más críticos”.
“Según te mueves hacia modelos basados en cloud, hay algunas cosas que puedes confiar a tu proveedor, pero los datos de negocio más críticos y la información sometida a control regulatorio, raras veces”, asegura Pescatore.
Para Pescatore la seguridad está en un nivel básico. La mayoría de las empresas comienzan con un viaje hacia cloud privadas o internas y ése es un buen lugar para empezar con los controles de seguridad.
El experto considera que el foco de la seguridad cloud debe estar en los procesos de protección de la propia nube. Crear políticas de seguridad globales, luego asegurar que son implantadas a lo largo de todos los despliegues cloud y ajustarse a ellos. Las vulnerabilidades aparecen cuando hay políticas inconsistentes o controles de seguridad que pueden ser forzados, asegura. “La realidad hoy es que resulta fácil para los hackers atacar a las compañías a través de servicios cloud”, concluye.
Lo cierto, como mencionó Jeimy Cano en la presentación “Cloud Computing: Auditoría y Control” en el ISACA, “La seguridad en la nube es un reto que debe ser enfrentado y asumido con creatividad y control para beneficio tanto del proveedor, como del cliente… Los estándares y buenas prácticas en la nube, deberán ser repensadas y ajustadas según las condiciones de elasticidad, flexibilidad y recursos compartidos que exige la computación en la nube”.
Nube híbrida
En 2020, las empresas “sin cloud” serán tan poco comunes como lo son hoy en día las “sin Internet”, según la previsión de Gartner. Según la consultora, la política de elegir como primera opción la nube, o incluso utilizar sólo los servicios en la nube, está sustituyendo ya a la tendencia “no nube” que ha dominado los últimos años. Actualmente, la mayor innovación tecnológica de los proveedores se centra en la nube con la intención de adaptar esta tecnología en sus instalaciones.
“La nube será cada vez más la opción por defecto para la implementación de software. Lo mismo que para el software a la medida, que cada vez más está diseñado para alguna variación de nube pública o privada”, explicó Jeffrey Mann, vicepresidente de investigación de Gartner, quien también apuntó a que cada vez serán más insostenibles las posiciones antinube que algunas empresas mantienen actualmente.
En Gartner están seguros de que esta tendencia a oponerse al uso de la nube cada vez estará menos presente, siendo la nube híbrida la más utilizada, y los proveedores tecnológicos serán capaces de atender a la demanda creciente por parte de sus clientes que quieren utilizar los servicios cloud en sus procesos.
Además de estas conclusiones, Gartner dio a conocer otras predicciones. Por ejemplo, en 2019, más del 30% de las nuevas inversiones en software de los 100 mayores proveedores se habrá desplazado de “primero en la nube” a “sólo en la nube”. Una afirmación que se aplica, según Gartner, tanto a escenarios de nubes híbridas como privadas.
Otros datos aportados por Gartner en este sentido, apuntan a que en 2020, los proveedores IaaS (Infraestructura como mercado de servicio) y PaaS (Plataforma como servicio) venderán más potencia de computación que las vendidas y desplegadas en los centros de datos empresariales.
Y es que los ingresos de las IaaS han crecido un 40% desde 2011, y la consultora prevé que siga creciendo más del 25% hasta 2019. De hecho, en ese año, la mayoría de las máquinas virtuales serán entregadas por proveedores de IaaS. En 2020, los ingresos de IaaS y PaaS superarán los 55.000 millones.
Ante ello, es evidente que la nube está entrando en una etapa de consolidación, ya sea en modelos públicos, privados o híbridos. Las empresas han madurado en el tipo de contratación de nube y cuentan con infraestructura internas o programas de administración para controlar las arquitecturas externas. Para el usuario, es algo transparente dónde estén los equipos y las aplicaciones. Lo que desea es acceso a la información y contar con servicios; la nube es el canal que le facilita dicho acceso sin importar lugar, fechas ni horarios.
Fuentes: IDC: www.idc.com * Computerworld Colombia: www.computerworld.co * Gartner: http://www.gartner.com/technology/home.jsp * IEEE: http://www.ieee.org/index.html * CIO: http://www.ciospain.es